Los datos proceden de la Fundación BBVA y el Ivie en su informe, citado por idealista, "Presente y futuro de la juventud española", en el que advierten de que los jóvenes de hoy tienen "más difícil" completar carreras suficientemente largas para alcanzar una pensión a la edad normal de jubilación que les permita mantener su nivel de vida anterior, a menos que tengan suficientes ahorros acumulados.
Por otro lado, con la legislación actual, para obtener una tasa de sustitución bruta (la relación entre la primera pensión anual de jubilación que recibiría una persona y su salario anual en el último año de vida laboral) del 90% en 2065 (equivalente aproximadamente a una tasa neta del 100%, lo que significa mantener su nivel de vida anterior) con una edad de jubilación de 65 años, sería necesario haber cotizado durante 40 años o más.
Para alcanzar la misma tasa de sustitución con una carrera laboral de 35 años, habría que retrasar la jubilación hasta los 68 años.
La nueva legislación sobre pensiones hará que la tasa de sustitución se ajuste ligeramente, entre uno y dos puntos, respecto a la que se obtendría si se mantuviera la legislación aplicada en 2025.
En el caso de los jóvenes que sólo han podido cotizar 30 años, la tasa de sustitución bajaría del 77,1% actual al 75,3% para los que se jubilen en 2065.









